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viernes, 2 de octubre de 2009

QUE HACER SI TE DETIENE LA POLICIA

CUANDO TE PARA LA POLICÍA EN LA CALLE


Pueden pedirte documentos, y aunque NO es obligatorio salir con ellos a la calle, ésta suele ser una excusa para demorarte por averiguación de identidad. Por eso es conveniente LLEVAR SIEMPRE LOS DOCUMENTOS ENCIMA (CEDULA O DNI)

También es útil llevar números de teléfonos de familiares, abogados o personas de confianza.

Sólo pueden REVISAR tus pertenencias (requisarte) CON LA ORDEN DE UN JUEZ o si hay una SOSPECHA RAZONABLE de que has cometido un delito.

La revisación sobre tu cuerpo (CACHEO) solamente puede hacerla una persona de tu mismo sexo. Durante la requisa, el agente que está actuando no puede dar golpes, proferir gritos, insultos, amenazas ni imputaciones de ningún tipo.


SI TE LLEVAN DETENIDO

Los tres únicos motivos por los que pueden ordenar tu detención son:

1) Por probable comisión de un delito previsto en el Código Penal: En este caso estarás inmediatamente a disposición del Juzgado de Garantías correspondiente, y allí es donde conviene dirigirse, a través de un abogado particular o defensor oficial que te pondrá el mismo Estado provincial (o nacional).

2) Por aplicación del Código de Faltas: Cuando te imputan contravenciones o faltas (riñas en lugar público, alterar el orden, ebriedad, etc.) interviene el Juez de Paz (no el de Garantías), y no pueden ponerte en un calabozo con personas acusadas de cometer delitos.

3) Por averiguación de identidad (antecedentes). Cuando tu actitud resulte “sospechosa”, y además estés indocumentado, pueden llevarte para “averiguar quién sos”, aún sin orden de Juez. (En lo referente a los menores de 18 años de la ciudad de La Plata, esta facultad otorgada a la Policía a través de la Ley 13482, art.15 inc. c fue declarada inconstitucional por un Juez de 1era instancia, quien resolvió la prohibición de tal medida. Aunque el Estado Provincial apeló el dictamen, continúa en vigencia hasta tanto se expida la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires.)



SI SOS MENOR DE EDAD

Los menores de 18 años sólo pueden ser detenidos EN EL MOMENTO EN QUE ESTÁN COMETIENDO UN DELITO, o POR ORDEN JUDICIAL.

En ese caso recordá que:

* No te pueden esposar, ni llevar en un vehículo que no se identifique como policial.

* Tenés derecho a llamar de inmediato a tu familia, abogado o persona de confianza.

* No te pueden encerrar en un calabozo, ni tenerte junto a mayores de edad, ni incomunicarte.

* No pueden mantenerte detenido durante la noche en la Alcaidía ni en Comisarías.

* Los oficiales tienen prohibido quitarte los cordones o el cinturón.

* La policía debe avisar inmediatamente al Juez de turno y a la Defensoría de Menores. Preguntá qué juez está de turno.

* Tenés derecho a ser asistido por un ABOGADO. Solicitá su presencia. Si tenes uno conocido pedi llamarlo, si no tenés plata para convocar uno, el Estado te va proporcionar uno totalmente gratuito, solo basta con que se lo pidas al policía que te haga las primeras preguntas.

* No corresponde que quedes detenido a disposición del Tribunal durante los días siguientes, si al delito que te imputan no le corresponde, al menos, una pena con mínimo de dos años de prisión. Estos delitos serían: robo calificado (con armas), lesiones graves o gravísimas, violación u homicidio; pero NO los de hurto o robo simple, daños a las cosas o lesiones leves.

* Una persona mayor de edad que sea responsable por vos tiene que ir en seguida a la comisaría, porque el menor sólo es “entregado” a los padres o tutores. Si no hay un mayor responsable, puede decidirse que estás "en situación de abandono o desamparo", y eso suele demorar tu liberación.

* No firmes cualquier cosa que te presenten. Si te obligan a firmar algo, antes de tu firma pone “APELO” o "firmo bajo presión sin leer".

* Si te maltrataron o te golpearon, además de APELO, pone PIDO MEDICO.


Si un amigo o familiar tuyo fue detenido ilegalmente: Podés interponer un recurso de Hábeas Corpus. No necesitas documentos ni hacerlo por escrito. Tampoco necesitas de un abogado. Podes hacer este reclamo las 24 horas, siempre hay un juzgado de turno para realizar esta presentación.


Si durante la detención la policía no respeta tus derechos, una vez afuera podés denunciarlo personalmente acompañado por tus padres o tutores. En provincia de Buenos Aires las denuncias se presentan ante la fiscalía de turno ("UFI". Unidad Funcional de Instrucción) del departamento judicial de tu domicilio. Basta con llevar tu documento, la fecha y comisaría interviniente



CUANDO LA POLICÍA QUIERE ENTRAR A TU CASA O TERRENO

Sólo puede hacerlo la policía DURANTE EL DÍA y con una ORDEN DE ALLANAMIENTO firmada por un JUEZ DE GARANTÍAS.

Los allanamientos DE NOCHE pueden hacerse sólo SI EL JUEZ ESTA PRESENTE durante el procedimiento. Los jueces sólo dan esta orden cuando hay una causa judicial abierta, y deben aclarar específicamente la dirección y la casa en la cual se realizará el allanamiento.

Si no se muestra esta orden, la policía no puede entrar a las casas ni a los terrenos, excepto:

* Cuando dentro de la casa hay personas pidiendo socorro.

* Cuando una persona a la que están persiguiendo porque cometió un delito, o porque se fugó de una comisaría, acaba de ser vista entrando en esa vivienda.

* Cuando se denuncia que dentro de la casa hay personas cometiendo un delito en ese preciso instante.






Gracias por la info a: Comisión de Trabajo Barrial-MIU Estudiantes Independientes (Fac. de Derecho-La Plata) y Foro Nacional de Derechos Humanos y Acción Humanitaria- Asesoramiento Jurídico Gratuito.

viernes, 13 de febrero de 2009

Derechos de los Niños y Niñas

En el año 1977 Quino, creador de Mafalda realiza a petición de Unicef unas ilustraciones en las que la nena y sus amiguitos reivindican los derechos de los niños y niñas.



Tema Musical: “Derechos derechos”, de Carlos Gianni y Hugo Midón, del álbum “Derechos Torcidos”



Principio 1
El niño disfrutara de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Principio 2
El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.



Principio 3
El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.













Principio 4
El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.



Principio 5
El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Principio 6
El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otro índole.

Principio 7
El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe en primer término, a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deberán estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Principio 8
El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.



Principio 9
El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitiría que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación, o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Principio 10
El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquiera otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.



martes, 3 de febrero de 2009

De talleres y talleristas

Este texto lo extrajimos del Manual de capacitación “Sexualidad y salud en la adolescencia. Herramientas teóricas y prácticas para ejercer nuestros derechos”, Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer – FEIM y INFEM., 2da edición, marzo de 2005. Pág 15 a 19.



¿Qué es un taller?

Un taller es un lugar de trabajo, un espacio donde se crean, se arreglan o se modifican cosas. En el contexto de una capacitación o una experiencia de formación, se utiliza el concepto “taller” para indicar una “forma de enseñar y, sobre todo, de aprender, mediante la realización de ‘algo’ que se lleva a cabo conjuntamente”[1]. Lo que se elaborará en un taller formativo es el conocimiento sobre algún tema específico.

El taller es una metodología de formación que permite abordar temáticas muy amplias y, además, fortalecer la participación, la cooperación, la reflexión, y la comunicación. Reconoce el dialogo como fuente de enriquecimiento y de búsqueda en la construcción del conocimiento. El eje del mismo esta en la participación de todos los que intervienen en él, para la creación de ese ‘algo’ que se intenta lograr con la realización del encuentro.

En un taller se aprende por medio de la reflexión y la acción común de todos los participantes; todos aportan, problematizan, interrogan, dudan, buscan respuestas en forma activa y responsable. Es un lugar de producción, que supone la existencia de “un grupo social organizado para el aprendizaje” y que, como toda tarea grupal, logra “mayor productividad si usa técnicas adecuadas”[2].

Efectivamente, en un taller se utilizan ciertas técnicas educativas; éstas son herramientas que nos ayudan reflexionar, debatir, llegar a conclusiones o establecer estrategias frente a un tema de interés o un proyecto que nos proponemos realizar. Deberíamos recordar siempre que “cuando se elige una técnica se debe tener claro a qué objetivos se quiere llegar, cuáles son sus límites y posibilidades”[3], ya que lo más importante es que los y las participantes del taller se lleven ese ‘algo’ que consideraron importante transmitir cuando se planeó el encuentro.

En síntesis, un taller “supone la capacidad de poner en cuestión las propias posiciones y maneras de pensar y hacer, en el intercambio con los otros”.[4] Es una idea que empieza a ser acción porque posee la intencionalidad de cambiar algo. Tiene como uno de sus principios orientadores el aprender a aprender, aprender a pensar, sentir y actuar…


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¿Por dónde empezar?

Como un taller requiere una preparación previa, las siguientes preguntas te ayudarán para esa tarea:

QUÉ se quiere hacer…¿Porqué hacemos esto y no otra cosa? ¿Cuáles son los contenidos que creemos importante transmitir?
POR QUÉ se quiere hacer. ¿Qué problemas o necesidades dan lugar a la actividad?
PARA QUÉ se quiere hacer. ¿Qué objetivos se quieren alcanzar? ¿Qué se pretende lograr con su realización?
CÓMO se va a hacer. ¿Qué tareas hay que realizar, qué metodología utilizar? ¿Cuál será la manera de evaluar el proceso y los resultados del taller?
QUIÉNES van a hacer. ¿A quiénes se les encargará la responsabilidad de realizar las diferentes actividades? ¿Quiénes participarán en la formación? ¿Quiénes son los destinatarios del taller?
CON QUÉ se va a hacer. ¿Con qué recursos materiales se cuenta? ¿Qué es lo que necesitás? ¿A quienes necesitás? No olvides que los participantes pueden aportar lo que saben.
CUÁNTO se quiere hacer, DÓNDE se quiere hacer, CUÁNDO se va a hacer…

Una vez que estas preguntas tienen sus respuestas, recién entonces podés comenzar con la organización del taller, es decir, con la búsqueda de un lugar para realizarlo y la convocatoria a quienes te interesía que participen.

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¿Cómo se realiza un taller?

Podemos pensar y proyectar un taller distinguiendo en él tres momentos:

1. inicio o presentación;
2. desarrollo o producción grupal;
3. cierre y evaluación.


1. El inicio o presentación tiene por objetivo la presentación de las personas que participan (si no se conocen), o profundizar el conocimiento de algún aspecto, crear un ambiente distendido y de confianza que favorezca la participación del conjunto y la conexión del grupo. En este momento se explicitan los objetivos del encuentro y de los participantes.

2. En el momento del desarrollo o producción grupal se trabaja a partir de lo que sabe el grupo sobre el tema; se propone analizarlo, reflexionarlo, profundizarlo e interpretarlo a partir de las técnicas o actividades elegidas. También se puede acordar una forma de actuar organizada o un plan de acción para el futuro. En este momento hay que intentar ordenar y clarificar las ideas y las dudas del grupo, profundizando en los contenidos que se abordan y con la ayuda de diferentes técnicas.

3. En el momento de cierre se realiza una síntesis de lo trabajado, repasando las conclusiones y las propuestas de acción planteadas tanto a nivel individual como grupal. Es bueno promover algún tipo de evaluación donde todos opinen. También es conveniente utilizar alguna actividad que permita “cerrar” el encuentro planteando alguna forma de despedida de los participantes del taller.

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¿Cómo evaluar un taller?

Es recomendable que al finalizar un taller efectúes una evaluación para determinar logros, en función de los objetivos que te habías propuesto. Para ello, lo ideal es preparar algunas preguntas para que los participantes contesten y transmitan su percepción sobre lo aprendido y sobre la metodología utilizada para ese fin. A partir de esta reflexión sobre lo que estuvo bien y no tan bien en el taller, podrás realizar los ajustes necesarios para los futuros talleres que lleves a cabo.

Para realizar esta evaluación podés pensar en las siguientes preguntas:

¿Hubo cambios desde la situación inicial?
¿Qué actividades facilitaron los logros y cuáles los dificultaron?
¿Por qué? ¿ Qué puedo hacer para mejorarlo?

Al comparar los resultados de las acciones con los objetivos que te planteaste, podrás reajustar el plan de acción, según los resultados que vayas obteniendo a medida que se implementa el taller.
Para organizar un nuevo taller es bueno tener en cuenta las experiencias y los aprendizajes anteriores, tomándolos como punto de partida. Además no te olvides de tener en cuenta lo que el grupo sabe, siente y vive sobre una problemática.

La posibilidad de abrir este espacio de reflexión y análisis para el grupo es fundamental, pues en un taller, por la propia metodología utilizada, el grupo se compromete activamente y es importante dar un espacio para que él mismo evalúe los procesos y resultados de la actividad.




[1] Ander-Egg, E; El taller. Una alternativa para la renovación pedagógica, Buenos Aires, Magisterio del Río de La Plata, 1991, p. 10.
[2] Ibid.
[3] Llosa, S y Lomagno, C, Estrategias didácticas II. Las prácticas comunitarias en salud. Módulo 8, serie Formación docente en salud. Secretaría de Planificación de la Salud, Dirección Provincial de Capacitación para la Salud, Buenos Aires, 1999.
[4] Ander-Egg, E. ob. cit., pag. 65